
DATOS RELEVANTES
- PALMARÉS
• Plata en puntuación (Atenas'04)
• Oro en puntuación (Sydney'00)
• Oro en puntuación (Pekín'08)
• Plata en americana (Pekín’08)
• 1º Mundial de puntuación (2007, 2000, 1998 y 1996)
• 1º Mundial en americana (1999 y 1997))
• 1º Mundial en Madison (2006)
• 1º Copa del Mundo en puntuación (Manchester'04, Cali'96 y Atenas'96)
• 1º Copa del Mundo en americana (Monterrey'02, México'01, México'00, Cali'99, México'99, Cali'97, Trexlerton'97 y Atenas'96)
• 1º Copa del Mundo en persecución por equipos (La Habana'96)
Joan Llaneras
A pesar de haber corrido al lado de grandes ciclistas como Alex Zülle o Lance Armstrong, su consagración no llegó hasta que dejó la carretera y optó por centrarse en el ciclismo en pista.
puntuación media
Se puede afirmar, sin mucho margen para equivocarse, que Joan Llaneras Roselló nació para subirse en una bici sin frenos y dar vueltas a un velódromo sin parar. Y es que ya desde muy pequeñito, allá en su Porreras natal, en la isla de Mallorca, Joan visitaba muy a menudo los velódromos locales. Su padre, Francisco, corría en pista, y siempre se llevaba a su hijo a verle. La afición del pequeño Joan iba en aumento así que sus padres decidieron ponerle en manos de todo un especialista, Toni Cerdà. Éste le ayudó mucho a crecer como ciclista.
Cerdà, que también fue el entrenador del campeón olímpico José Manuel Moreno, vio en ese joven un talento innato para el ciclismo. Poco a poco, el nombre de Joan Llaneras se fue haciendo más popular. Primero en la isla mallorquina, donde ganaba pequeñas carreras, pero después se le quedó pequeña y su fama trascendió hasta la península. Los grandes equipos ciclistas se fijaron en él. En 1991 acabó fichando por el desaparecido y entrañable Grupo Deportivo ONCE. Allí sus resultados no fueron demasiado llamativos. Su labor en el equipo no era la de ser una estrella. Llaneras era un gregario de las grandes figuras del equipo: Alex Zülle y Laurent Jalabert. A su lado, corrió la Vuelta Ciclista a España y el Tour de Francia. Pero en 1996, y tras un enfrentamiento con el director del equipo, Manolo Saiz, decidió abandonar la ONCE.
Durante sus años como ciclista profesional, Llaneras nunca abandonó su entrenamiento en pista. Así que ese mismo año, 1996, logró una plaza para participar en los Juegos Olímpicos de Atlanta como especialista en pista, acabando sexto en la prueba de puntuación y quinto en la prueba por equipos. A pesar de saldar su debut olímpico con sendos diplomas, Llaneras se quedó con mal sabor de boca. Su carácter inconformista le hacía querer más. Así que se puso manos a la obra y centró su entrenamiento en el ciclismo en pista. A pesar de todo, en el año 98 hizo un paréntesis ya que no pudo rechazar una oferta del equipo US Postal y regresó a las carreteras. Corrió la Vuelta a España junto a Lance Armstrong, recién recuperado del cáncer que había sufrido.
El entrenamiento específico al que Llaneras comenzó a someterse en esa época era muy duro. Se basaba mucho en rodar en carretera para adquirir una gran resistencia aeróbica, aunque no se dejaban de lado las pesas y la velocidad. El volumen de trabajo siempre estaba a expensas de la época del año. Al principio debía crearse una buena base y se trabajaba al cien por cien pero, según se iba acercando la competición, se iba reduciendo el número de kilómetros en carretera y aumentando las sesiones en pista. Lo más habitual era dedicar las mañanas a rodar por carretera y las tardes a hacer lo propio en la pista.
El hecho es que, tras comenzar esas duras sesiones de entrenamiento, Llaneras empezó a confirmar en la pista lo que su entrenador Toni Cerdá ya sospechaba hacía años, que era un auténtico fuera de serie. Desde 1996, el palmarés del mallorquín no hizo sino aumentar progresivamente a medida que avanzaba el tiempo. Aquel mismo año, en el Campeonato del Mundo de Manchester, obtuvo la medalla de oro en persecución, especialidad en la que repetiría oro en Burdeos'98, en Manchester'00 y en Mallorca'07. En 1997, 1999 y 2006 se proclamó campeón del mundo de americana en Perth, Berlín y Burdeos respectivamente. Pero su verdadera consagración llegaría en los Juegos Olímpicos de Sydney.
Llaneras aún tenía clavada la espina de Atlanta y se tomó la revancha en la ciudad australiana. Allí arrasó en la prueba de puntuación y se proclamó campeón olímpico, consagrándose como el mejor especilista del mundo en esa modalidad. A esa victoria siguieron otras muchas en grandes competiciones, repitiendo podio olímpico en Atenas, en 2004, aunque esta vez se tuvo que conformar con la plata. Pese a los rumores sobre su retirada, Llaneras continúa corriendo al más alto nivel. Una buena forma que le suspuso ganar en 2007 el campeonato del mundo por puntos en Palma de Mallorca. Según Llaneras "La victoria más grande fue la de los Juegos Olímpicos de Sydney, pero la del Mundial de Palma no la olvidaré nunca. Fue en mi tierra y delante de mi público".
En los Juegos Olímpicos de Pekín, Llaneras era uno de los favoritos y, por tanto, uno de los más marcados en la carrera de puntuación. Los entendidos decían que todos iban a estar pendientes de él y que le sería imposible escaparse y ganar alguna vuelta. Sí, y no. Sí era uno de los favoritos y no le fue imposible ganar una vuelta al pelotón. Su triunfo se gestó a partir del noveno sprint de puntuación, cuando comenzó a entrar en puja por los puntos. Antes había quedado al margen de las peleas, él y la mayor parte de los favoritos. Sólo el alemán Kluge parecía interesado en estos primeros escarceos para cimentar lo que a la postre fue su plata. Llaneras prefirió tener paciencia. Como siempre. Renunció a la mitad de la prueba a la espera de su momento. Estaba demasiado vigilado, todos los focos sobre su dorsal número 11, todas las miradas sobre su rueda. Hasta que llegó su momento, el que había aguardado pacientemente. Sacó la artillería pesada y no tuvo piedad. Recuperó vuelta en dos ocasiones, 40 puntos a su marcador, y se impuso en tres sprints. Entre una vigilancia extrema supo buscarse la vida, sobrevivir en una prueba donde la astucia y la intuición son tan importantes como la fuerza.
Tres días después de su triunfo olímpico en Pekín, Llaneras se colgó, junto a su compañero Toni Tauler, la medalla de plata en americana.
Joan Llaneras, doble campeón olímpico de ciclismo en pista, puso un broche de oro a su carrera con la victoria, junto a Peter Schep, en los Seis Días de Rotterdam, su última carrera, a principios de enero de 2009. Visiblemente emocionado, el ciclista balear aseguró que era "increíble, qué manera de decir adiós", y que no iba a olvidar esta despedida en su vida.
Joan Llaneras, con 39 años y después de 17 temporadas como ciclista profesional, se retiró en Rotterdam, no sólo como el ciclista español en pista más destacado, sino, sobre todo, como el deportista español con mejor palmarés olímpico de la historia.
En lo personal, una vez retirado, tendrá como recuerdo las alegrías logradas dentro de la pista (2 oros olímpicos, 2 platas olímpicas y siete mundiales), pero seguro que también se acordará de lo que ésta le arrebató, ya que en 2006, en los Seis Días de Gante, su compañero y amigo Isaac Galvez perdió la vida al estrellarse mientras competía. Su miradas al cielo al recibir su últimas medallas así lo demostraron. Y sobre todo al lograr la segunda medalla en Pekín, en Madison, prueba donde juntos eran "la mejor pareja del mundo", como el propio Llaneras afirmó en rueda de prensa.




































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